Cuando se trata de privacidad de datos, las universidades y colegios luchan una batalla cuesta arriba a diario. Ha estado evolucionando durante los últimos años, ya que la ciberseguridad y la privacidad individual se han entrelazado como temas clave que enfrentan los estudiantes. Según un informe de 2016 informe de amenazas de seguridad en Internet, el sector educativo en su conjunto es el segundo sector clasificado en número de brechas de ciberseguridad. Los dos componentes que abarcan esta discusión de privacidad son la privacidad de la autonomía y la privacidad de la información. La primera implica el derecho de los individuos a operar en línea sin temor a que el gobierno los vigile. La segunda invoca los derechos de los individuos a tener cierto nivel de control sobre cómo se utiliza su información personal. Ambos tipos de privacidad son igualmente importantes, por lo que las instituciones están preocupadas de que estos niveles de seguridad se cumplan adecuadamente. La solución puede residir en la forma en que las instituciones llevan a cabo sus negocios en general. Utilizando BPM, estos recintos académicos pueden identificar áreas de mejora potencial para que puedan ejecutar procesos más eficientes. Esto, en última instancia, hará que los estudiantes y administradores se sientan más libres para realizar sus negocios en línea y, lo más importante, hará que su experiencia sea más segura en general.
Habilitar decisiones basadas en datos
No es ningún secreto que las universidades albergan una gran cantidad de datos. El problema es, ¿cómo hacen un uso adecuado de esta vasta biblioteca de información de una manera que promueva positivamente la institución y también mantenga a los estudiantes seguros? Una forma es a través de la implementación de software de flujo de trabajo, que procesa y almacena datos automáticamente. El software de flujo de trabajo de hoy en día también está fuertemente protegido, ayudando a proteger los datos personales de hackers y otras fuentes externas. El software de flujo de trabajo proporciona al personal y a los administradores un acceso rápido y eficiente a toda la información que necesitan desde una ubicación única y conveniente. Esto ayuda a agilizar procesos como la generación de informes, admisiones de estudiantes, pagos de matrícula y nómina, utilizando la información recopilada a través del software de procesos.
Transición a la nube
Indudablemente, muchas instituciones no están preparadas para abordar los riesgos de TI. Desafortunadamente, muchas de estas son instituciones universitarias. Para empeorar las cosas, los departamentos de TI tienden a operar en espacios separados de una universidad a otra, lo que significa que no hay un conjunto uniforme de políticas a seguir. Un número creciente de universidades está comenzando a hacer la transición a la computación en la nube como una forma de asegurar las altas cantidades de datos de los estudiantes, incluida la información de admisiones y los registros educativos. Agregar el componente de la nube a su flujo de gestión de procesos empresariales ayuda a las universidades a gestionar análisis, servicios de implementación y almacenamiento, al tiempo que se protege contra el robo y otras circunstancias comprometedoras. Herramientas como Amazon Web Services (AWS) proporcionan un recurso útil para que ocurra la gestión de procesos empresariales, especialmente gracias al uso extensivo de análisis y big data del software. Las empresas e instituciones universitarias por igual pueden confiar en esta información para tomar mejores decisiones basadas en datos que mejoren la seguridad.


