El aprendizaje, sin importar cómo y dónde ocurra, ha cambiado para siempre. Los días de hojear carpetas y escuchar una conferencia mientras el instructor pasa diapositivas han sido reemplazados por plataformas de aprendizaje electrónico interactivas que se pueden consumir desde una computadora, con una computadora portátil o a través de una tableta o teléfono inteligente. No solo estamos aprendiendo de una nueva manera, sino que también estamos aprendiendo desde un nuevo lugar: un sistema de gestión del aprendizaje (LMS).
Aprendizaje y sistemas de gestión del aprendizaje: Los primeros años
Las empresas comenzaron a utilizar sistemas de gestión del aprendizaje para capacitar a los empleados en los años 90. Los primeros LMS se desarrollaron en plataformas de aprendizaje en línea de educación superior con cursos dirigidos por profesores y módulos de clase definidos. Las versiones iniciales del LMS se utilizaron principalmente para rastrear la capacitación y el cumplimiento de los empleados, generalmente realizado por profesionales de RR. HH. y L&D. Durante esta etapa inicial del aprendizaje electrónico, los empleados aprendieron de conferencias pregrabadas y CD-ROM seguidos de evaluaciones al finalizar los cursos. Todo se hacía manualmente: calificar exámenes, registrar resultados, generar informes, crear certificados, enviar certificados por correo, etc. Con el tiempo, esta práctica se adaptó al mundo cada vez más digital.
Aprendizaje y sistemas de gestión del aprendizaje: Cómo son ahora
Con el auge de Internet, la naturaleza del aprendizaje experimentó una transformación radical. Hoy en día, no es suficiente ofrecer contenido de calidad a sus alumnos; el contenido también debe ser atractivo, adaptable y ofrecer una experiencia de usuario positiva en general. Ya no existe un enfoque único para el aprendizaje y, de hecho, lo contrario es necesario: impartir educación o capacitación de una manera que se adapte a cada alumno, haciendo que el aprendizaje sea más personalizado. Esta necesidad de personalización y aprendizaje adaptativo ha allanado el camino para los sistemas de gestión del aprendizaje que tenemos ahora. En el espacio de las asociaciones, por ejemplo, un robusto proporciona entornos de aprendizaje interactivos a los alumnos, tiene funciones integradas de creación de cursos y evaluaciones, y ofrece una funcionalidad de informes completa para que las asociaciones puedan comprender mejor a sus miembros y tomar decisiones basadas en datos.


