En 2018, la red ACH de transferencias digitales de banco a banco registró un año récord de casi 23 mil millones de pagos. ACH ha eclipsado rápidamente la popularidad del pintoresco cheque en papel, que solo vio 16 mil millones intercambiados durante el mismo período. La práctica de pagar una factura de tarjeta de crédito o distribuir salarios quincenales firmando cheques en papel y empaquetando sobres parece arcaica para los estándares modernos. Aunque es un pilar de la industria bancaria, incluso el sistema ACH no está a salvo del panorama cambiante del procesamiento de pagos. FINTECH trae una bulliciosa industria de disruptores ágiles que persiguen modelos de pago en tiempo real. Plataformas rápidas y fáciles de usar atraen a las demografías más jóvenes con pagos rápidos y la capacidad de recibir dinero sin la burocracia de abrir una cuenta bancaria tradicional. Un obstáculo principal que dificulta la evolución de ACH: muchas instituciones financieras se aferran a software bancario heredado familiar, pero limitado. Construido como una unidad única, cada funcionalidad está entrelazada como una telaraña. La tensión de las demandas de los usuarios y la velocidad y escala de los datos tiran de una hebra y estiran, aprietan y contorsionan todo el diseño hasta su límite. Para combatir este enredo de código codependiente, los ingenieros aplican más capas sobre el código preexistente. Lenta pero seguramente, las bases de código voluminosas resisten el tipo de actualizaciones ágiles exigidas por el panorama cambiante del procesamiento de pagos. Las tecnologías nuevas y modernizadas están a la vanguardia, trabajando junto con los bancos para ayudarles a aprovechar el poder de ACH. Aquí hay tres consideraciones que impulsan esta evolución.
Acelerar la velocidad de liquidación
Internet ha equipado a los clientes con herramientas poderosas para programar cuotas de pago ACH recurrentes, o para activar el ACH el mismo día para facturas de servicios públicos o tarjetas de crédito. La velocidad a la que los clientes pueden aprovechar el poder del ACH se ha acelerado drásticamente, sin embargo, muchas plataformas bancarias heredadas languidecen. Pasos prolongados y laboriosos se encuentran entre el clic del cliente en «Enviar» y la capacidad de un banco para registrar el pago. La «liquidación el mismo día» es un desarrollo atractivo que puede ayudar a los bancos a seguir siendo competitivos en el panorama cambiante del procesamiento de pagos. Sin embargo, muchas instituciones consideran que la reestructuración necesaria de los sistemas existentes es prohibitiva en cuanto a costos. Plataformas como ProcessMaker pueden complementar sus procesos actuales y ofrecer oportunidades exponenciales de crecimiento en la automatización. En lugar de ahogar a su equipo en papeleo adicional o tareas manuales, puede configurar una lista de cascada de procesos automatizados a la velocidad del rayo. Cada transacción se mueve a través de un conjunto de parámetros, verificando rápidamente las casquillas regulatorias y de seguridad requeridas. Cualquier transacción que no cumpla con su estricto conjunto de estándares puede enviar alertas inmediatas a su equipo.


