El panorama actual de la educación superior se enfrentaba a una disrupción multifacética debido a un nuevo cuerpo estudiantil digital. Luego ocurrió COVID-19, lo que hizo que esta transición fuera aún más rápida. Estos nuevos estudiantes esperan una experiencia de campus inteligente más personalizada e intuitiva, al igual que la que encuentran en la web. Ahora más que nunca. Los estudiantes no son solo estudiantes, son consumidores. Lo has leído bien. Sí, los estudiantes son consumidores que tienen una opción y están empoderados por sus elecciones. Gracias a Internet y las redes sociales, las muchas opciones de los estudiantes de hoy se basan en el propósito, la experiencia y el valor. Las universidades de todo el país también están sintiendo el impacto, en 2018 solo 38% de las universidades cumplieron los objetivos de inscripción. [caption id="" align="aligncenter"]
Fuente: Educationdata.org["caption"] Con la creciente preocupación por cumplir los objetivos de inscripción, las universidades necesitan remodelar su forma de avanzar. Necesitan adoptar tecnologías a las que otras industrias se han acostumbrado durante mucho tiempo. Las innovaciones "inteligentes" utilizadas en la banca, el comercio minorista inteligente, los lugares de trabajo digitales e incluso los lugares inteligentes como los estadios podrían expandirse a la educación superior. Incluso los líderes de TI universitarios ven los beneficios, en un estudio de Center for Digital Education y CenturyLink, el 50 por ciento de los funcionarios de educación superior acordaron que la tecnología de campus inteligente podría reducir costos y el 43 por ciento dijo que podría ayudar a aumentar la retención de estudiantes. Los campus de educación superior son el corazón de la investigación, los movimientos y los avances de la nación. Por esa razón, convertir su universidad en un campus inteligente solo puede mejorar la experiencia de estudiantes, profesores y personal.
¿Qué es un campus inteligente?
Un campus inteligente utiliza tecnologías en red para facilitar la comunicación, mejorar la seguridad, utilizar los recursos de manera más eficiente y, por supuesto, ahorrar dinero. En pocas palabras, un campus inteligente mejorará la experiencia, la eficiencia y la educación. Un campus inteligente permitirá a una institución conectar sistemas como la iluminación y las cerraduras de las puertas, y crear una experiencia fluida e interconectada para estudiantes, profesores y personal. Al utilizar datos y análisis, los campus inteligentes pueden optimizar lo siguiente:


