El empleado promedio pasa 40 horas a la semana en el trabajo, pero un impactante 36% dice que “casi nunca” saber lo que sucede dentro de su organización. Esta falta de comprensión tiene consecuencias obvias: los empleados desmotivados son mucho menos productivos. Con un número abrumador de miembros del equipo que constantemente se sienten “fuera de la jugada”, no es de extrañar que las organizaciones líderes recurran a flujos de proceso para aumentar la transparencia y fortalecer la productividad.
¿Qué son los flujos de proceso?
Los flujos de proceso son una excelente manera de estandarizar cómo se hacen las cosas. En muchos entornos empresariales, los empleados realizan procesos en modo automático con poca documentación de los pasos involucrados. Esto puede dejar a otros miembros del equipo en la oscuridad: no saben quién tiene cada responsabilidad y tienen una comprensión limitada de los pasos necesarios para llevar un proyecto al éxito. ¿El resultado? Empleados que se sienten alejados del panorama general. Los flujos de proceso superan estos desafíos al proporcionar una guía paso a paso clara y concisa para cada proceso. Algunos profesionales ven los flujos de proceso como un “mapa mental”, que extrae los pasos de trabajo de la memoria individual en un registro compartido y comunal. Por lo general, vienen en forma de un diagrama de flujo, que sirve como una ayuda visual fácil de seguir para que cualquiera la revise. Los principales beneficios de un flujo de proceso son:
- Mostrar a otros empleados cada paso de un proceso: En lugar de una explicación larga y prolongada, es una forma rápida de enseñar a la alta gerencia y a otros miembros del equipo que no están familiarizados con el proceso.
- Encontrar formas de mejorar un proceso existente: ¿Qué está ralentizando las cosas? ¿Dónde puede implementar nueva tecnología para hacer las cosas más eficientes? ¿Hay alguna redundancia? Al arrojar luz sobre cada paso involucrado, puede encontrar nuevas formas de optimizar la actividad interna.
Estos diagramas útiles utilizan diferentes símbolos para indicar puntos de decisión, tareas, entradas y otros elementos importantes para el éxito de un proceso. No solo conectan a individuos y departamentos, sino que pueden mostrar cómo viaja la información entre equipos, o mostrar dónde se necesita una aplicación u otra integración de software.