Los bancos y las instituciones financieras gastan mucho para adquirir nuevos clientes, pero las cuentas recién firmadas que permanecen inactivas introducen riesgos de cumplimiento, ingresos y experiencia del cliente. Sin un seguimiento adecuado, las cuentas no activadas pueden aumentar la exposición al fraude, reducir la satisfacción del cliente y limitar el valor de vida útil. Para abordar estos desafíos, la empresa necesitaba una solución automatizada para detectar la inactividad, desencadenar una participación proactiva y optimizar los flujos de trabajo de cumplimiento.
Desafío
El proceso de incorporación manual de la empresa creó varios obstáculos:
- Seguimiento manual: el personal revisó manualmente las nuevas cuentas para determinar su actividad y, a menudo, omitió los casos inactivos.
- Fuga de ingresos: las cuentas inactivas limitaron los ingresos por comisiones y redujeron el valor de vida del cliente.
- Preocupaciones de cumplimiento: Las cuentas inactivas crearon exposición al riesgo según los requisitos KYC y AML.
- Bajo compromiso: la falta de divulgación oportuna redujo la probabilidad de activación y retención.
- Informes limitados: los líderes carecían de visibilidad sobre los volúmenes y tendencias de las cuentas inactivas.
Solución
La empresa implementó Decisiones para automatizar el descubrimiento de nuevas cuentas firmadas (no activas), que incluyen:
- Monitoreo automatizado: cuentas marcadas con lógica basada en reglas sin actividad después de umbrales definidos.
- Enrutamiento de excepciones: los casos de alto riesgo se escalaron a los equipos de cumplimiento, mientras que los casos estándar desencadenaron flujos de trabajo de extensión al cliente.
- Automatización de la participación del cliente: las notificaciones integradas alentaron a los clientes a completar la incorporación y activar cuentas.