Estamos tan ocupados en nuestro día a día que la mayoría de nosotros nunca nos detenemos a pensar o apreciar la tecnología que hace posible nuestro trabajo. Cuando lo hacemos, generalmente vemos la tecnología moderna como la automatización de procesos digitales como un desarrollo relativamente reciente. Sin embargo, la base de la automatización se remonta a miles de años. Ingenieros de la Antigua Grecia desarrollaron sistemas automatizados impulsados por aire comprimido, vapor e hidráulica. En el siglo XIX, un matemático llamado Charles Babbage desarrolló una gran calculadora impulsada por vapor. Y a lo largo del siglo XX, científicos e ingenieros lograron avances importantes hacia la automatización y la mejora de procesos. Las más significativas de estas innovaciones generalmente se dividen en tres fases. La primera llegó en la década de 1980 con el desarrollo de sistemas empresariales y metodologías efectivas de procesos de fabricación como Lean y Six Sigma. La segunda se produjo al final del siglo XX con la adopción generalizada de sistemas de gestión de procesos de negocio. Estas herramientas sirvieron para mejorar la eficiencia operativa y superar los desafíos de integración de los sistemas empresariales anteriores. La tercera fase, la automatización digital de procesos, ha surgido en la última década y ha permitido a las organizaciones ofrecer experiencias superiores al cliente, así como automatizar procesos de negocio complejos.
Aplicaciones Empresariales (1980 - Actualidad)
Sistemas empresariales son soluciones de software utilizadas para funciones específicas de gestión empresarial. Estos incluyen cosas como marketing, contabilidad, gestión de recursos humanos, gestión de proyectos y fabricación. Estos sistemas heredados se popularizaron durante la década de 1960. Al igual que la tecnología de la época, estos programas ofrecían una funcionalidad limitada y no tenían capacidad de integración con otras soluciones. En la década de 1970,sistemas de planificación de requisitos de materiales (MRP) se crearon para aumentar la productividad asegurando que se dispusiera de materiales suficientes y estimando los niveles de inventario para satisfacer la demanda del consumidor. En la década de 1980, se diseñaron sistemas de planificación de recursos de fabricación (MRP II) para optimizar los procesos de fabricación. Tanto los sistemas MRP como los MRP II sirvieron como precursores de los sistemas de Planificación de Recursos Empresariales (ERP), un término acuñado por la firma analista Gartner en 1990. podían manejar una variedad de como recursos humanos y contabilidad, así como procesos de front office. Sin embargo, con las soluciones ERP, las organizaciones no podían centrarse en mejorar la eficiencia de sus procesos de negocio. Para ello, se necesitaban herramientas de integración y planificación más sofisticadas.


